Es la virtud que nos hace reconocer el valor, la consideración y la dignidad que merece alguien o algo y nos lleva a demostrarlo con nuestras actitudes y acciones. Es la virtud por la cual reconocemos en cada persona el lugar que le corresponde, su dignidad, el lugar y la función que Dios ha querido darle ante nosotros.(1)
El respeto se centra en que pienses cómo se sienten los demás. Consiste en tratar a los demás de la misma forma que quieres que te traten a ti, teniendo en cuenta sus sentimientos y su bienestar» (Por: Marta Arrechea Harriet de Olivero | Fuente: Catholic.net).
La regla de Oro: “Traten a los demás como quieren que ellos los traten a ustedes” (Mateo 7,6.12-14).
Es importante evitar en todo momento o circunstancia degradar a las personas, manipularlas, degradarse o rebajarse así mismo, disminuir o ignorar la dignidad moral; humillar, burlarse, tratando o convirtiendo o convirtiéndose en objeto desechable (úsese y deséchese) de nuestros caprichos, ignorancia, rencores y odios.
El respeto comienza por valorar, reconocer y tener en consideración las necesidades y los intereses del otro, y actuar de acuerdo a estas premisas. Desde la filosofía y la ética se le ha considerado como uno de los valores morales universales, igual que la libertad, la justicia o la responsabilidad, que de un modo u otro encontramos presentes en diferentes culturas. Todos ellos son normas de convivencia social de carácter positivo que mejoran la vida en sociedad y dignifican a la persona.
Respeto por sí mismo. El respetarse a sí mismo o el auto respeto es una de las formas de respeto más importantes, ya que si una persona no se considera un individuo valioso con cualidades y defectos, los otros tampoco lo verán como tal llevando a una serie de problemas. Fuente: (https://haytipos.com/respeto/).
Notas:
(1) “La educación en las virtudes humanas”. David Isaacs. Editorial Eunsa.
Añadimos un pequeño vídeo ilustrativo